GEOMETRÍA DEL PENSAR 1

Capítulo I
PERSPECTIVAS
Puede
proponerse una tipología básica del pensamiento. Como tipología, abstrae todas
las mixturas e imbricaciones. Solo ofrece las delineaciones más visibles,
dentro de una actitud general de examen, propio de un metapensamiento. Es
pensamiento del pensamiento.
Pensamiento
que al pensamiento caracteriza, emplea los mismos modelos de discurrir que le
son propios al replicado, y que revelan su naturaleza. En cuanto el conocer es
una actividad que se cumple en la relación, el conocer al pensamiento demanda
un modelo.
Este
modelo se extrae del propio pensamiento, y se le aplica como si fuese de
afuera, aunque no lo es verdaderamente, porque el ejercicio de un
metapensamiento es duplicar un rostro y poner ambos de frente. Uno de los
rostros es el examinador, y el otro el examinado.
Este
modelo lo hemos extraído de algunos aspectos, en ocasiones meramente
simbólicos, de la geometría. ¿No es la geometría una abstracción? ¿No es un
modelo finamente elaborado ya por el pensamiento lógico-formal de determinadas
propiedades de lo real?
¿No es
un saber que reúne los fondos, las formas y las funciones, tan propio de la
imaginación humana? Indudablemente la geometría —bien discriminados los
aspectos que han de utilizarse— resulta un modelo productivo para acercarnos
con pensamiento al pensamiento.
También
cualquier metáfora —una de las funciones representativas de la poesía— es un
modelo. Con ese modelo como bisagra aprehensiva el poeta penetra en un mundo
desde otro, y no solo posibilita un conocer sino también una afección especial.
No le
resta posibilidad al conocer que el modelo se incline solo por lo lógico o solo
por lo afectivo. Pero si lo aprehensivo reúne a ambos en su modelo la
integralidad es evidente, y ese magistral recurso de modelación confirma su
productividad para el pensamiento.
Por
eso aquí empleamos lo mismo al modelo lógico como una metáfora que a la
metáfora como un modelo lógico. Confluimos el saber del dato y de la imagen.
Empleamos a la poesía como un método de conocimiento, y a la geometría como un
servicio mental.
Desde
este punto de vista ponemos en marcha una manera del conocer: lo opsilógico,
que consiste en abordarlo todo desde la visión. La visión como una aprehensión
integral, como la elaboración de una imagen lo más isomorfa posible con la
complejidad de lo real.
Geometría
y poesía son nuestras palancas. Lo heurístico aquí funde lo cognoscitivo y lo
afectivo. Es nuestro holón aprehensivo. Llegamos al todo por cada una de las
partes, todas enteramente valiosas. Cada parte es un holón, y cada nuevo holón
es una nueva parte concéntrica.
Determinadas
esferas —altamente cotizadas en el mundo pragmático de hoy— no saben responder
a estas demandas. Ni saben, ni quieren. Les basta el saber lateral. Pero no
pasa lo mismo cuando la poesía y la geometría se integran en el arte de
preguntar.
Ambas
son fuerzas muy profundas, que poseen un extraordinario geotropismo dinámico.
En cada giración que imprimen a su marcha se transfiguran. Y con ello
revolucionan las perspectivas. La segunda ofrece axialidad al caos, y la
primera suelda todos los cuadrantes.
Ambas
aman la sinergia. Y la sinergia es el modo de esferizar al universo, pues no
solo incluye la cadena de holones sino también el clinamen que posee cada
esfera. La presencia del clinamen en la esfera garantiza que la producción de
nuevos cuerpos siga su curso.
Nada
puede redondearse tanto que se torne éxtasis pulido o estática permanente. El
clinamen existe. El clinamen no estorba la redondez, pero es un halón dinámico
desde algún punto. Se encarga de las sucesivas y asombrosas facetaciones del
flujo enorme de lo real.
No
creemos que haya estados definitivos. Todo estado es una fase de un proceso.
¿Es proceso, y será definitivo? Parménides y Heráclito están en cada estado, y
vigilan todo el proceso. Aunque Parménides insiste en los bordes, Heráclito siempre
lo desborda todo.
Es muy
importante tener en cuenta todo lo anteriormente aducido para comprender mejor
esta tipología del pensamiento. Si no se ponen las balizas, no será buena la
navegación. La palabra sinergia deriva de la antigua Grecia, y aludía al
auxiliador del timonel.
Para
comenzar, digamos que existen cuatro tipos de pensamientos básicos, denominados
geométricamente, para un entendimiento mayor: el pensamiento puntual, el
pensamiento lineal, el pensamiento circular y el pensamiento esférico.